Mi sed espiritual viene desde muy pequeña. Crecí en una familia atea lo cual, me di cuenta años después, es una bendición porque de entre los que no están en el Camino de Jesús, los ateos somos los que estamos más accesibles para el Espíritu Crístico. Porque venimos inmaculados. Y el símbolo puede entrar porque nadie nos ha contado mal la historia. Así que podemos acercarnos desde la epistemología, la historia y la esotérica.
Esa sed espiritual derivó en una pasión por leer y aprender lo máximo posible de casi cualquier conocimiento místico. Y desde adolescente empecé mi formación. Por supuesto, Jesús, La Palabra, Los Evangelios y La Cruz estaban completamente prohibidos en mi psique. Para mí todo eso era sinónimo de corrupción, poder y manipulación (además estudié Ciencias Políticas así que mi sesgo después de estudiar la historia de Occidente los bloqueaba). Yo buscaba la libertad en lo Divino, la pertenencia de mi alma a algo más elevado, un código de conducta en el que me pudiera encomendar para dirigir mi vida siendo una buena humana. Y desde luego todo eso empecé a buscarlo en las antípodas de Jesús.
Me fui a India y ahí aprendí sus ciencias (Yoga, Ayurveda y Jyotish), entré en el taoísmo y la medicina tradicional china, budismo, reiki, cristaloterapia, psicoanálisis con Jung, antropología del mito con Campbell e historia de la mitología universal, física cuántica, historia del pensamiento Occidental (doctorado en filosofía), el Material de Ra, teosofía con Blavatsky, antroposofía con Steiner, Lemuria, Atlántida, masonería con Manly P. Hall, los rosacruces, cultura druida, chamanería y Kabbalah.
Más de 15 años buscando por todas partes menos en Él. Años que me llevaron a estar en el New Age cada vez con más y más de esta sed espiritual.
El que beba de esta agua volverá a tener sed;
pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás. [Juan 4:13]
Porque todas las ciencias que la humanidad ha desarrollado, de forma magnífica por cierto, son piezas de un rompecabezas con infinitas piezas (tantas como personas han existido y existirán porque cada uno de nosotros puede llegar a desarrollar un acceso particular a Dios). Todas esas ciencias te pueden ayudar a vivir mejor en Maljut -el mundo físico de la Kabbalah- pero solo el Espíritu Santo que Jesús dejó en el mundo puede hacer que Dios habite completamente tu ser con dicha, paz, gratitud y bendición. Y en RENDICIÓN. Porque el estado de iluminación no se alcanza con el conocimiento que puede absorber el logos sino con el amor que entra en tu corazón si lo dejas accesible (te rindes), si sueltas el control de lo que sabes y las cavilaciones mentales (yogaś citta vṛtti nirodhaḥ [Yoga Sutra 1.2]) .
A partir de aquí quiero explicar qué sucedió después de renacer en el Espíritu Crístico:
Todas las ciencias se integraron en una como un colapso súbito, como una implosión. Entendí todo sin necesidad de buscar y aprender más. El Camino se reveló ante mí. Ya no componía un rompecabezas con piezas infinitas sino que todo el cuadro se mostraba ante mí completo, yo siendo parte de ese cuadro.
Aunque por supuesto quiero dar valor a mi tiempo de búsqueda y en el New Age porque sin todo el conocimiento de años integrado en mí, no hubiese sido capaz de tener el cuerpo y el alma lo suficientemente limpios como para que ese estado de conciencia habitara en mí. Ni de entender La Palabra tampoco hubiese sido capaz. Ni de discernir entre virtud y tentación tampoco. Y tampoco de saber qué forma parte del mal/la sombra y qué forma parte del bien/la luz.
Sé que el acceso al camino de Cristo en el siglo XXI es complicado para Occidente. Para mí también lo fue. Por eso mi mensaje hacia quien lea, escuche o vea, es que hay que empezar de cero con Dios. Hay que usar el conocimiento para resimbolizar a Jesús y a Cristo y poder abrir el corazón a la dicha y a la gracia original con la que todo ser humano nace. Sin intermediarios. Con entrenamiento espiritual (lectura, meditación y práctica). Hay que liberarse (1) del relativismo moral de quién ha perdido toda fe en algo más grande que nosotros y (2) de la magia, la superstición y la desinformación del New Age. Porque ambos son distorsiones creadas por la Sombra para mantenernos lejos del Camino, dormidos, distraídos, desenfocados, perdidos, adorando a ídolos (dinero, envase físico, ego, planetas, espíritus, …) y a profetas falsos (gurús del dinero, de la manifestación en 20 días, astrólogos caídos, psíquicos caídos, …).
Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestido de oveja y por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. [Mateo 7:15-16]
Así pues, al Espíritu de Cristo, único Camino para llegar al Padre, se llega con entrenamiento espiritual y con DISCERNIMIENTO, usando el don del logos que el Padre nos entregó. Se llega desde el conocimiento que nos autodetermina y no desde la idolatría que nos convierte en seguidores. Se llega por sentido común.

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